La guerra civil siria comenzó en marzo de 2011 cuando el gobierno de Bachar al-Assad reprimió violentamente las protestas prodemocracia. El conflicto atrajo a múltiples actores internacionales — Rusia e Irán apoyando a Assad, potencias occidentales y estados del Golfo apoyando a la oposición — y vio el auge y la derrota del ISIS (2014–2019). La ONU verificó 306.887 muertes hasta 2021; el total estimado supera las 500.000. El gobierno de Assad cayó ante fuerzas rebeldes en diciembre de 2024.